Dirección de la Red
Organización sanitaria territorial, vigilancia, articulación de servicios y coordinación con el equipo de la Red.
Coordinar, cuidar y llegar al territorio cuando la salud más lo necesitaba.
Como director ejecutivo de la Red de Servicios de Salud La Convención e integrante del Comando COVID provincial, Alexis Pro Gil coordinó acciones de prevención, atención y despliegue sanitario en una provincia extensa y diversa.
En septiembre de 2020 fue ratificado como director ejecutivo de la Red de Servicios de Salud La Convención, cargo que ejercía desde los primeros meses de ese año. También integró el Comando COVID provincial.
Desde la Red impulsó la organización de la respuesta territorial, el seguimiento epidemiológico, la coordinación con establecimientos de salud y el despliegue de campañas en distintos puntos de la provincia.
Organización sanitaria territorial, vigilancia, articulación de servicios y coordinación con el equipo de la Red.
Un espacio para coordinar medidas sanitarias con autoridades, instituciones y equipos de la provincia.
El Hospital de Quillabamba fortaleció la atención clínica y su capacidad para recibir pacientes COVID-19.
La gestión priorizó recursos, infraestructura y campañas para ampliar la atención en toda la provincia.
La respuesta comenzó mientras la provincia todavía construía capacidad para un escenario desconocido. En junio, la Red informaba sobre seguimiento a personas que habían retornado, vigilancia en alojamientos de cuarentena, preparación de módulos y monitoreo de población vulnerable.
Vigilancia
Se organizó el control sanitario de personas alojadas en cuarentena y el seguimiento de casos que debían continuar aislados.
Capacidad de respuesta
La preparación incluyó módulos COVID, equipamiento de diagnóstico y acciones para reforzar el personal especializado.
Equipamiento
La entrega de equipos de laboratorio y rayos X permitió reforzar los módulos COVID-19 y la atención del Hospital de Quillabamba.
Preparar los servicios antes del crecimiento de los casos fue una prioridad: ampliar espacios, sumar equipamiento y fortalecer los equipos de salud.
Desde junio de 2020, el oxígeno ya aparecía en la agenda pública provincial. La Red informó que se evaluaban aportes del gobierno local para una planta, mientras la preparación hospitalaria avanzaba con recursos y plazos limitados.
En 2021 continuaron las coordinaciones. Un convenio entre la Municipalidad de Maranura, la Red de Salud y Cáritas planteó sumar una nueva planta frente a la demanda existente, con el objetivo de ampliar la capacidad de atención en la provincia.
La distancia, la dispersión geográfica y la diversidad cultural exigían una respuesta distinta a la urbana. El Plan Mega Tayta llevó una campaña de descarte de COVID-19 y atención de otras enfermedades a cinco comunidades nativas de Megantoni.
Miaria, Nuevo Mundo, Nueva Luz, Kirigueti y Camisea.
Tamizajes realizados durante el operativo territorial de octubre de 2020.
Identificados durante los tamizajes en las cinco comunidades.
Con la disponibilidad de vacunas, la respuesta cambió de etapa. El reto fue desplegar jornadas accesibles tanto en Quillabamba como en las comunidades del Bajo Urubamba, manteniendo coordinación entre redes, establecimientos y autoridades.
Junio de 2021
Se anunció la inmunización de población indígena y colona desde los 18 años, llevando la campaña a las comunidades del distrito.
Julio de 2021
Una jornada para personas de 40 a 49 años organizó 17 puntos de vacunación en dos centros y programó 5,105 dosis.
Septiembre de 2021
La Red, GERESA, el Hospital de Quillabamba y la Universidad Peruana Cayetano Heredia participaron en la puesta en marcha del laboratorio molecular.
Julio de 2022
103casos positivos en julio de 2022
Con vacunación disponible y actividades masivas en curso, el Comité Multisectorial evaluó reforzar controles, completar terceras dosis e instalar puntos de tamizaje y vacunación. El Hospital de Quillabamba reportó cinco pacientes hospitalizados.
La gestión permitió atender necesidades inmediatas y dejó aprendizajes para fortalecer el personal, la infraestructura, el acceso al oxígeno y la atención en los territorios más alejados.
En una crisis compleja, liderar significa alinear instituciones, movilizar equipos y mantener una respuesta activa frente a las necesidades de la población.
Quillabamba y el Bajo Urubamba no podían recibir una respuesta idéntica. Distancia, acceso y cultura debían orientar el despliegue.
La vigilancia y el diagnóstico permitían reconocer riesgos, asignar recursos y modificar la respuesta a medida que cambiaba la emergencia.
Mejorar la disponibilidad de especialistas, oxígeno e infraestructura permite preparar mejor los servicios públicos ante futuras emergencias.